Violencia de Género y Violencia Sexual

Vivir una situación de violencia puede afectar profundamente a la forma en la que una persona se siente consigo misma, con su cuerpo y con las demás personas. A veces, las consecuencias aparecen de forma inmediata; otras, se hacen visibles tiempo después, cuando la situación ya ha terminado.

Podemos trabajar las consecuencias psicológicas de haber vivido violencia de género o violencia sexual, así como otras experiencias de abuso, control o vulneración de los propios límites.

El miedo, la culpa, la vergüenza, la sensación de estar en alerta, la dificultad para poner límites o confiar en otras personas, la desconexión del propio cuerpo, los cambios en la sexualidad o las dificultades para establecer vínculos pueden formar parte de lo que queda después de estas experiencias. También pueden aparecer ansiedad, bloqueo, dificultades para identificar lo que se necesita o una sensación de no reconocerse.

A veces, además, comprender que determinadas experiencias fueron violentas o abusivas forma parte del propio proceso. No siempre es fácil poner nombre a lo vivido, especialmente cuando ha existido manipulación, control, miedo o una relación de confianza o afectiva con quien ejerció la violencia.

El proceso terapéutico busca ofrecer un espacio seguro en el que poder comprender lo vivido y reconstruir, poco a poco, la sensación de seguridad, autonomía y confianza, respetando los tiempos y las necesidades de cada persona. Este acompañamiento psicológico se ofrece de forma presencial en Pamplona y en modalidad online.