Autoestima e Identidad
Cuando la forma de verte condiciona tu bienestar y tus decisiones.

A veces no es que no sepas quién eres. Es que has aprendido a mirarte a través de lo que esperan de ti, de lo que crees que deberías ser o de aquello que has vivido.
Puedes sentir inseguridad, compararte constantemente, exigirte más de lo que exigirías al resto o necesitar la aprobación de quienes te rodean para sentir que estás haciendo las cosas bien.
O quizá sabes lo que quieres, pero te cuesta confiar en tu propio criterio, tomar decisiones, poner límites, reconocer tus necesidades o darte el mismo valor que das a las demás personas.
La autoestima no consiste en sentirte bien contigo en todo momento. Tampoco en aprender a repetirte que eres suficiente hasta conseguir creértelo. Tiene más que ver con poder reconocerte, respetarte y relacionarte contigo desde un lugar menos condicionado por la exigencia, la culpa, la comparación o la mirada del resto.
Nuestra autoestima y nuestro autoconcepto se construyen a lo largo de nuestra historia. Las experiencias que hemos vivido, los vínculos que hemos establecido, los mensajes que hemos recibido y las expectativas que hemos aprendido a cumplir pueden influir en la forma en que nos vemos y en el valor que nos damos.
Por eso, detrás de la inseguridad, la autocrítica o la autoexigencia no siempre hay una falta de confianza. A veces hay una historia en la que aprendiste que tenías que hacerlo bien, agradar, no equivocarte o adaptarte para sentir que eras suficiente.
En terapia podemos explorar de dónde vienen esas exigencias e inseguridades, comprender cómo se han construido tu identidad y la relación que mantienes contigo, y trabajar para que puedas tomar decisiones más conectadas con lo que necesitas y con quien eres.
Ofrezco acompañamiento psicológico para trabajar la autoestima y la identidad, tanto de forma presencial en Pamplona como en modalidad online, adaptando el proceso a tu historia y a tus necesidades.
También podemos trabajar en poner límites, reducir la necesidad de aprobación, afrontar la autocrítica, flexibilizar el perfeccionismo y desarrollar una mirada hacia ti más comprensiva y realista.
Porque construir una autoestima más sólida no significa dejar de tener dudas. Significa poder seguir confiando en ti incluso cuando las tienes.
Y cuando llevas mucho tiempo dudando de ti, volver a confiar en tu propia mirada también requiere tiempo.

Imagen: Oihane_ba
Podemos trabajar, entre otros aspectos:
- Autoestima y autoconcepto
- Autoimagen y relación con el propio cuerpo
- Inseguridad y falta de confianza
- Autocrítica y diálogo interno
- Autoexigencia y perfeccionismo
- Comparación constante con otras personas
- Necesidad de aprobación y validación externa
- Dificultades para poner límites
- Dificultades para reconocer y expresar necesidades
- Creencias sobre una misma y creencias limitantes
- Aceptación personal
- Identidad personal y sentido de quién eres
- Autoconocimiento
- Autocompasión
- Dificultades para tomar decisiones
- Miedo a equivocarse o a decepcionar
- Adaptación a cambios que cuestionan quién eres o cómo te ves
